Pequeño esbozo de sensaciones que producen algunos aromas.

Me he centrado en el artículo de hoy en algunos aromas muy peculiares de los diferentes vinos del mundo y que a mí me parecen interesantes. Son los siguientes:

El primer aroma que me parece importante comentaros es el de “jazmín”. Recrea momentos de inspiración, su frecuencia aromática asiste a la certeza y fortaleza interior. Además, al ser un aroma dulce y fresco invita a la seducción y a mejorar el encuentro de las parejas.

Por otro lado, la “vainilla” predispone a la ternura. Se trata de un aroma dulce que viaja suavemente en el ambiente sin saturar pero haciéndose notar. Invita a sentirse relajado y en contemplación.

Con la “naranja” sentiremos que nos despierta y activa la creatividad. Nos compenetra más con la amistad; es muy agradable. Se trata de un aroma jovial por su frescura. Está asociado con la prosperidad.

La “rosa” nos invita al amor, lo femenino y la suavidad. Envuelve el ambiente con su agradable aroma floral. Nos regala ese estado de dulzura y bienestar que invita a la relajación.

El “eucalipto” (que se encuentra dentro de los balsámicos en los vinos) nos da la sensación de contribuir a crear un aire fresco y bien oxigenado; muy saludable.

Y por último, con el aroma a “lavanda” sentiremos que es de los más puros y claros. Nítido. Nos permite equilibrar las emociones, relajarnos y transmutar las energías, regalándonos estados de armonía y calmando la ansiedad.

Para ver en qué varietales se dan estos aromas, ver articulo del viernes 19 de marzo de 2010.

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Discussions — One Response

  • Anonymous 16 mayo, 2011 on 11:29 am

    Magnífico Asier!! Un saludo!
    D.

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