Nariz electrónica para cata.

Es un mecanismo para detectar olores en vinos que imita al olfato humano y funciona con el principio de la no separación de olores (al contrario que la cromatografía, que los individualiza). El objetivo es crear un registro de impresiones olfativas de los vinos por las interacciones de los diferentes compuestos volátiles. El dispositivo está compuesto de tres partes: un receptáculo para muestras (que permite la volatilización), un sistema de detección (con valores numéricos por sensores de contacto), y un sistema de computación (que combina los datos individuales en modelos estadísticos para elaborar registros de los distintos vinos). Está ingeniada para sacar partido de ella en tareas como: valorar la calidad de la cosecha, las técnicas de elaboración, el estilo y el carácter del vino, además de para el estudio comparativo con los diferentes vinos similares de la competencia. Aunque hay que decir, que todavía le queda mucho para superar a la nariz humana. Aún así, bienvenida sea.

Share:

Discussions — No responses yet