Dignificar la viticultura y la enología

Hace poco tuve la oportunidad de charlar con un amigo viticultor. Fui consciente de la sabiduría que había en él, fruto de tantos años de duro trabajo en la viña. Me vino a la mente una frase de un magnífico profesor de la escuela de Ingenieros Agrónomos de la Politécnica de Madrid: “Hemos de intentar ser lo más humildes que podamos en el acto de la cata de vinos”.

En mi opinión, lo importante no es juzgar, sino deleitarse con la degustación. Hablar con el vino de tú a tú.

Cada vez que cato ahora un vino, pienso en el enorme cariño puesto en la viña y la dedicación diaria de estos enormes profesionales de las plantas.

El trabajo continuo bien realizado escuchando a las viñas, viendo si necesitan algo; las durísimas y larguísimas jornadas de sol a sol (ardiente muchas veces, por cierto) y de frío helador en la viña.

Y lo que viene a continuación: esas durísimas campañas en las que la uva es la que manda y nos dice: o ahora o nunca, chavales, que se me pasa el punto de maduración. ¡A vendimiarme y a vinificar!

La tensión de que todo salga perfecto en la bodega; el darlo todo por esa sustancia en la que crees con toda tu alma, aún sabiendo que hay una finísima línea entre que salga muy bien y algo peor.

Por todo esto y muchísimo más, creo que debemos de dignificar el trabajo del hombre, pero no solamente en este área, sino en todas.

Al final, quienes consiguen grandes vinos son enormes personas y se dejan el alma en ello.

No deberíamos decir nunca: “este vino está malo”. Es más respetuoso: “No es de mi estilo, o desconocía este sabor o aroma”. Porque para gustos se han hecho los colores. Y todo vino tiene un enorme trabajo durante muchos años detrás de sí.

Y quienes algún año no lo consiguen redondear bien, porque la madre naturaleza no se lo permite (heladas, granizo, exceso de precipitaciones,…) haciendo todo lo que está en sus manos, lo consiguen el siguiente año. Y lo bordan.

Por esto y por lo difícil que resulta en muchas añadas dominar a la madre tierra con todo el esmero del elaborador, un fuerte abrazo y mi enhorabuena a todos los viticultores y enólogos del mundo. De verdad.

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Discussions — 2 Responses

  • Anonymous 10 diciembre, 2009 on 4:14 pm

    Se ve que has trabajado en bodega chavalín!¡suerte con el blog!

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  • Anonymous 13 diciembre, 2009 on 11:28 am

    Humanizas acertadamente la actitud y la labor de grandes profesionales ante tal creación!!

    ÁNIMO!!

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