Analogías entre regalos de navidad.

En estos tiempos tan revueltos y de tanto estrés con las compras navideñas, podemos percatarnos de cómo miramos el dinero para ajustar nuestro presupuesto personal o familiar. En mi caso, al comprar los perfumes, por ejemplo, es cuando me veo involucrado en un gran dilema: que no me cobren un exceso por un perfume comercial y sencillo aromáticamente. Actúo igual que seleccionando vinos para estas fiestas, en las tiendas que me dejan catar antes de comprar que, por cierto, son pocas. Me dedico a oler y oler frascos y frascos; me dedico a oler botellas y botellas. A veces pienso que hasta el punto de que vuelvo locos a preguntas a los vendedores y dependientas de tiendas especializadas. Pero a cambio consigo aprender un montón e irme a casa con la gran serenidad que te da comprar un producto de alta calidad a un precio muy asequible, aunque sea un perfume o vino desconocido todavía.

Por ejemplo, anteayer mismo en Madrid, aprendí una barbaridad de aromas con el mundo más complejo que existe aromáticamente hablando: la perfumería. Tampoco pretendía profundizar mucho en los descriptores aromáticos, pero sí pedía al director de la tienda las colonias que más se aproximaban a mis gustos personales. Me sentía igual que en una tienda de vinos. Al fin y al cabo los dos consisten esencialmente en aromas. Por ejemplo, pedía para mi hermana aquellos perfumes que tuvieran un equilibrio entre el frescor frutal y las especias orientales. Un alma de perfume limpia y concentrada (regaliz e incienso) y una salida más dulce (avainillada o de fina canela). Recordad que siempre hablamos de gustos personales y, además, estos van cambiando casi siempre según vamos aprendiendo. Ese día me pude llevar perfumes muy de autor y a muy bajo precio, sin ser nada comerciales. Fue un enorme disfrute.

Antes de contaros de por qué comparo estos dos productos tan importantes en mi vida (vino y perfumes) quería deciros que siempre parto de la base de que todo lo que regalemos en estas fiestas y otros momentos de nuestra vida, debemos hacerlo siempre a personas que realmente queramos y creamos en ellas. Porque para investigar con precisión hay que hacerlo siempre por cariño o amor hacia algo o alguien. Así disfrutaremos muchísimo más en el proceso de búsqueda.

Pues bien, para conexionar estos dos elementos con mi pasión por la olfacción quería llegar a contaros cómo podemos disfrutar de una gran cena con nuestra pareja o familia, incluso mucho más que con un perfume, debido a que en la cena podremos no sólo comentar nuestro proceso de selección mediante la olfacción de un gran vino, sino también compartir las sensaciones en el paladar uniendo vino y comida a lo largo de toda la rica cena. Veréis que es muy divertido. Espero que os hayan servido para discurrir y analizar mis anteriores artículos sobre maridajes y que disfrutéis mucho de estas fiestas junto con las personas más queridas.

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Discussions — One Response

  • Raymond 8 marzo, 2015 on 3:00 am

    Si por si fuera poco es el primo hermano de Google y está vinculado con todas y
    cada una sus aplicaciones, Youtube es un gran protagonista en el Posicionamiento Web.

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